
Si Max Mosley cumple su promesa y logra que en la parrilla del próximo año sean 28 y no 26 los coches en pista, el equipo BMW-Sauber estará equipado con motores y transmisiones de Ferrari.
El martes se dió a conocer que la fundación suiza Qadbak había comprado al equipo de Hinwil y el diario Bild informa de que la operación ha costado 80 millones de euros.
Veremos como acaba esto, ya que Max Mosley está en la cuerda floja y pronto tendrá que abandonar su cargo ya que vienen las eleciones y segun el pacto de la concordia Mosley ya no pintará nada en la FIA.
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