
Ya en la vuelta de formación comenzaron los problemas para Alonso, que percibió que el embrague de su Ferrari no funcionaba y tuvo que arreglárselas para cambiar de marchas dando toques al acelerador cada vez que debía subir o bajar de velocidad. Esto fue una complicación inicial que vio sus primeros problemas cuando se dio la salida, momento en el que Fernando perdió un par de posiciones con Hamilton y Massa, aunque ganaba a su vez tres superando a otros coches.
Sin embargo, las dificultades de Fernando le impedían luchar de igual a igual con los coches de similares prestaciones. Vio como Hamilton, Button y Massa se instalaron delante de él, pudiendo hacer muy poco. A pesar de todo mantuvo el ritmo, optó por una estrategia de parar muy tarde a cambiar ruedas (vuelta 36, faltaban 20 para el final) lo que le hizo adelantar mucho terreno, pero que al regresar a pista luego de la detención, volvió a la realidad y estaba noveno.