La lluvia arruinó la carrera del Gran Premio de Malasia que se adjudicó Button, quien marchaba primero cuando a falta de 25 vueltas para el final tuvo que detenerse. Los que puntúan sólo se llevan la mitad del botín por no disputarse el 75% de la carrera. Heidfeld y Glock completaron el podio y Alonso terminó undécimo.
La parrilla ya no mira al cielo de Sepang después de que la lluvia arruinara la mitad del GP de Malasia. Todos se quedaron atónitos al comprobar desde el ‘pit-lane’ que los comisarios decidían con la bandera roja acabar la carrera y dar por buenas las posiciones hasta la entrada del ‘safety-car’. Con la pista encharcada y con el circuito al borde de la penumbra, la bandera a cuadros tuvo que ondear virtualmente.
La parrilla mira ahora mucho más lejos, hacia el tribunal que decidirá el 14 de abril si los difusores avanzados son legales o no. Porque da igual que llueva, diluvie, que Button haga cuatro paradas para cambiar de ‘slicks’ a intermedios y a lluvia extrema según se le antoje, que su BrawnGP sigue siendo inalcanzable. Marcó la vuelta rápida en seco con 1:36.641 y sólo el coche de seguridad impidió que se distanciara en mojado. La única esperanza de igualarlo es que declaren sus piezas ilegales.
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